El reciente asesinato de William Molina, líder sindical en el sector de transporte público en Cali, generó gran conmoción en la comunidad. El ataque ocurrió en el barrio La Floresta mientras Molina, de 53 años, se encontraba saliendo de su oficina sindical acompañado de un abogado. Las autoridades están investigando los motivos detrás del crimen, aunque no se descarta que esté relacionado con sus actividades sindicales, ya que Molina era reconocido por su lucha en defensa de los derechos laborales del gremio transportista.
Molina era una figura clave en la protesta social de Cali, especialmente en las movilizaciones que buscaban alternativas para los conductores afectados por los operativos de la Alcaldía de Cali, los cuales intentaban sacar de circulación varias unidades de transporte. Su asesinato se suma a la preocupante ola de homicidios contra líderes sociales en el Valle del Cauca, una región que ocupa el tercer lugar en Colombia en este tipo de violencia. Según Indepaz, los ataques a líderes sociales han incrementado este año, en parte debido a las tensiones que se generan entre grupos armados y defensores comunitarios en esta zona, donde la actividad criminal sigue siendo un factor de riesgo elevado.
La violencia contra líderes en el Valle y en toda Colombia ha alcanzado niveles alarmantes en 2024, impulsando llamados de organizaciones sociales y de derechos humanos para que el gobierno refuerce las medidas de protección a los activistas y a quienes defienden los derechos de las comunidades vulnerables.