La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) expidió la resolución 1010 de 2025, que establece un factor de productividad orientado a establecer los verdaderos costos del servicio público de aseo para los usuarios.
El objetivo de la medida es calcular qué tanto han variado los costos de los prestadores, lo cual beneficia a los suscriptores (unos 11,2 millones atendidos anualmente en 720 municipios), al trasladar a la factura la eficiencia de las empresas, es decir, la reducción de costos que lograron hacer los prestadores en desarrollo de la optimización de sus procesos.
Con la aplicación de esta resolución se calcula que el ahorro aproximado para los usuarios en todo el país podría sumar más de 34.500 millones de pesos, teniendo en cuenta que un suscriptor en estrato 4, en promedio, ahorraría hasta 542 pesos en su factura mensual.
La directora ejecutiva de la CRA, Nelly Mogollón, informó que la mencionada resolución en la práctica actualiza dichos costos y fija como factor de productividad el 1,84 %, que deberá aplicarse en las facturas de los usuarios, a partir del periodo tarifario siguiente a la publicación de esta norma.
La medida es aplicable en todas las empresas que presten el servicio de recolección de residuos en zonas urbanas, con más de 5 mil suscriptores.
En consecuencia, los usuarios del servicio público de aseo deben beneficiarse con menores tarifas. El monto de los alivios varía de acuerdo con las características de cada municipio y del área donde opera la recolección.
Contexto
La Ley 142 de 1994, que regula los servicios públicos, establece que las tarifas se deben regir por el principio de eficiencia económica, es decir, que deben reflejar precios consistentes con un mercado competitivo.
Así mismo, la norma contempla que “las fórmulas tarifarias no pueden trasladar a los usuarios los costos de una gestión ineficiente, ni permitir que las empresas se apropien de las utilidades provenientes de prácticas restrictivas de la competencia”.
La CRA, mediante un ejercicio técnico y riguroso, corrige en las fórmulas los índices de precios aplicables a los costos y gastos de la empresa, con un factor que mide los aumentos de productividad que se esperan en ella, y permite que la fórmula distribuya, entre la empresa y el usuario, los beneficios de tales aumentos.