El huracán Erin se convirtió en una tormenta de categoría 5 al norte del Caribe, según informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Sus vientos máximos alcanzaron los 257 kilómetros por hora la mañana del sábado, cuando se ubicaba 105 millas al norte de Anguila.
Este fenómeno climático, que pasó de tormenta tropical a huracán mayor en menos de 24 horas, representa un riesgo significativo para las islas del Caribe, a pesar de que el pronóstico actual indica que evitará un impacto directo en la costa este de Estados Unidos y Bermudas.
Las autoridades señalaron que Erin se desplazará por el Atlántico occidental, entre los Outer Banks de Carolina del Norte y Bermudas, hacia mediados de semana. Aunque se espera que permanezca en altamar, el huracán podría provocar oleaje peligroso, erosión de playas y vientos en zonas costeras.
En cuanto a sus efectos inmediatos, las lluvias intensas continuarán afectando a varias islas menores del Caribe, incluyendo las Islas Vírgenes y Puerto Rico. Se estima que podrían acumularse hasta 15 centímetros de precipitaciones, lo que aumentaría el riesgo de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en áreas montañosas.
La rápida intensificación de tormentas como Erin representa un reto para los equipos de emergencia, ya que limita el tiempo de preparación.