“La gente es el escudo protector del Presidente”. Con esta frase, el general (r) Humberto Guatibonza, jefe de la Jefatura de Protección Presidencial, sintetiza el papel vital que juega la ciudadanía en la seguridad del mandatario Gustavo Petro, en un contexto donde se han registrado 34 amenazas documentadas contra su vida desde 2022.
La declaración se produce tras un reciente incidente que obligó a desviar el avión presidencial desde su regreso de Europa a Pereira, debido a una alerta por posible ataque con misil tierra-aire. Aunque no se confirmó la existencia del artefacto, la amenaza fue tratada con máxima seriedad y activó un protocolo anticipado que permitió trasladar al presidente por tierra hasta Bogotá sin contratiempos.
Guatibonza explicó que la protección del presidente no recae únicamente en esquemas blindados, inteligencia avanzada o apoyo internacional, sino también en el compromiso del pueblo colombiano. “El amor de la gente es parte de la seguridad del Presidente. Cuando la ciudadanía cree, alerta y colabora, se convierte en una barrera poderosa contra quienes quieren hacerle daño”, afirmó.
Según el jefe de seguridad, grupos armados ilegales como disidencias de las FARC, el ELN y el Clan del Golfo han rechazado la política de paz del gobierno y representan los principales focos de amenaza. No obstante, el equipo de protección cuenta con una red de inteligencia nacional e internacional, análisis de datos en tiempo real, y rutas seguras diseñadas con antelación para minimizar riesgos.
Guatibonza reiteró que el presidente está completamente seguro y que la ciudadanía puede tener la certeza de que se están tomando todas las medidas necesarias. Además, hizo un llamado a reportar cualquier información sospechosa por los canales oficiales: “La seguridad del Presidente es responsabilidad de todos. No hay datos pequeños, cualquier señal puede salvar una vida”.
La protección también se extiende a la familia presidencial, que cuenta con esquemas similares de vigilancia. Con un presupuesto adecuado y un enfoque en la capacitación del personal, la Jefatura de Protección mantiene una vigilancia constante, incluso en los viajes al extranjero.
El mensaje del general es claro: mientras la tecnología, la logística y la experiencia sustentan la seguridad del presidente, es el respaldo y la vigilancia ciudadana lo que marca la diferencia en un país donde la figura presidencial ha sido históricamente vulnerable.