El canciller colombiano Luis Gilberto Murillo confirmó este martes que el gobierno de Colombia está evaluando cómo responder a la invitación que Nicolás Maduro hizo al presidente Gustavo Petro para asistir a su ceremonia de posesión como mandatario reelecto de Venezuela.
El acto está programado para el próximo 10 de enero ante la Asamblea Nacional venezolana, controlada por el oficialismo. Esta invitación ha generado gran expectativa, ya que, aunque existe afinidad ideológica entre ambos gobiernos, Petro no ha reconocido oficialmente a Maduro como ganador de unas elecciones que gran parte de la comunidad internacional ha señalado como fraudulentas.
“Vamos a responder a la invitación en su debido momento”, señaló Murillo tras reunirse con el presidente Petro en la Casa de Nariño. Durante el encuentro también se abordaron otros temas, como la reciente imposición de visas para colombianos que deseen viajar al Reino Unido.
El canciller reiteró la posición de Colombia, exigiendo la publicación de las actas electorales como condición para evaluar las denuncias de fraude que llevaron a figuras como Edmundo González al exilio y a María Corina Machado a la clandestinidad. “Si no hay actas, no hay reconocimiento”, enfatizó Murillo, añadiendo que “ya le daremos respuesta a la invitación que ha recibido el señor presidente”.
Tanto la Presidencia como la Cancillería han adoptado un tono más crítico hacia el régimen de Maduro en los últimos días. El gobierno venezolano ha evitado divulgar las actas electorales y ha respondido con ataques cada vez que Colombia expresa inquietudes.
Recientemente, Petro calificó las elecciones venezolanas como “un error”, lo que le valió críticas de sectores opositores en ambos países, ya que sus declaraciones parecían cuestionar el valor del mecanismo democrático para resolver la crisis en Venezuela. Por su parte, Murillo señaló que el proceso electoral “salió mal”.
A pesar de estas críticas, tanto Petro como Murillo han matizado sus posiciones, señalando que las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre Venezuela han afectado la posibilidad de realizar elecciones libres.
La respuesta de Colombia a esta invitación es compleja y se maneja con extrema cautela, dado que ambos países comparten una extensa frontera de 2.200 kilómetros. Además, el intercambio comercial entre las dos naciones se proyecta en más de 100.000 millones de dólares para 2024, lo que convierte la relación en un tema estratégico tanto diplomática como económicamente.