El cierre de 2024 muestra cifras preocupantes en cuanto a la violencia de género en Colombia, que supera los registros del año anterior. Uno de los casos más mediáticos fue el feminicidio de Catalina Leyva, de 24 años, quien desapareció el 8 de diciembre tras asistir a una entrevista de trabajo. Su cuerpo fue encontrado horas después en el sur de Bogotá, con signos de violencia sexual. Este caso es solo uno de los 745 feminicidios registrados por la Defensoría del Pueblo entre enero y octubre de 2024, que incluye 44 víctimas menores de edad y 11 mujeres trans.
El informe entregado este lunes por Iris Marín, titular de la Defensoría, resalta que las cifras de feminicidio alcanzan un nivel histórico, siendo las más altas registradas hasta la fecha, aunque la entidad no ha realizado un seguimiento sistemático de estos datos. Este incremento se refleja también en el informe del Observatorio Feminicidios Colombia, que monitorea el delito desde 2018. Por primera vez, las cifras superan los 700 casos, algo que nunca había ocurrido en un año completo.
Aunque los feminicidios son los casos más visibles y crueles de la violencia de género, solo representan una parte de un fenómeno más complejo. A pesar de la creación del Ministerio de la Igualdad y la declaración de emergencia nacional por la violencia de género en 2023, la situación sigue empeorando. Según la Defensoría, los casos de trata de mujeres aumentaron un 26%, alcanzando 333 en los primeros 10 meses del año. Además, en ocho departamentos (Caquetá, Casanare, Cauca, Cesar, Meta, Magdalena, Guaviare y Huila) no existen refugios para mujeres en riesgo extremo de feminicidio.
Las organizaciones sociales y el movimiento feminista han pedido medidas más eficaces para frenar esta crisis, destacando el impacto devastador en los niños y niñas que pierden a sus madres. Según la oenegé Huérfanos por Feminicidios, hasta septiembre de 2024, 239 menores han quedado huérfanos debido a feminicidios. Sin embargo, aún no existen políticas específicas para apoyarlos, a pesar de que un proyecto de ley presentado por la representante Carolina Botero para crear estas políticas sigue sin avanzar. También permanece estancada una iniciativa legislativa para penalizar la violencia vicaria, aquella ejercida por los hombres contra los hijos de las mujeres como forma de causarles daño indirecto.
La Defensoría también alerta sobre los mayores riesgos que enfrentan las mujeres en el contexto del recrudecimiento del conflicto armado. De las 325 alertas tempranas emitidas en los últimos siete años, 205 hacen referencia a vulnerabilidades específicas para las mujeres. Las mujeres migrantes, racializadas o que desempeñan roles de liderazgo están particularmente expuestas. Un ejemplo reciente es la amenaza del Clan del Golfo a las mujeres de Quibdó, en la que anunciaron un "Plan Feminicidio" en la ciudad.
Además, la Defensoría señala la subrepresentación de las mujeres en los espacios de poder, donde se toman las decisiones sobre políticas públicas que podrían protegerlas. En Colombia, solo 146 de las 1.048 alcaldías están dirigidas por mujeres, y apenas 6 de las 32 gobernaciones están a cargo de féminas. En el Congreso, las mujeres constituyen solo el 29,3% de los congresistas y el 29,03% de los magistrados de las altas cortes.