En una operación de control marítimo desarrollada en el Pacífico colombiano, la Armada de Colombia interceptó una embarcación que transportaba de forma ilegal 1.400 galones de combustible cerca del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño. El operativo se llevó a cabo a 12 millas náuticas de la costa, en el marco de las acciones permanentes de vigilancia en la región.
La interdicción fue ejecutada por una Unidad de Reacción Rápida (URR) de Guardacostas, que identificó una lancha realizando maniobras sospechosas en el área. Al notar la presencia de las autoridades, los ocupantes intentaron evadir a los uniformados, quienes procedieron a interceptarlos para realizar una inspección.
Durante el procedimiento, las autoridades hallaron 28 canecas plásticas llenas de hidrocarburos. De acuerdo con la Armada, el material era transportado sin los permisos ni documentación exigidos por la normativa vigente, lo que constituyó una falta grave en el manejo de sustancias reguladas.
La embarcación, identificada como “Doña Chega”, era tripulada por dos personas: un ciudadano ecuatoriano de 46 años y un colombiano de 25. Ambos fueron detenidos y llevados, junto con el combustible incautado, a la Estación de Guardacostas de Tumaco, donde se realizaron las diligencias judiciales correspondientes.
Según la Armada, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación realizaron una Prueba de Identificación Preliminar Homologada (Piph), la cual confirmó que se trataba de 1.400 galones de combustible. Los implicados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales, que adelantarán las investigaciones pertinentes para establecer su responsabilidad en el caso.
El transporte ilegal de hidrocarburos está tipificado como delito en Colombia, debido a sus implicaciones sobre la seguridad nacional, la economía y el bienestar de las comunidades costeras. La Armada recalcó que estas acciones ilícitas afectan gravemente el desarrollo regional, al tiempo que fomentan economías paralelas controladas por redes criminales.
Esta operación hace parte de una estrategia integral de seguridad que la Armada de Colombia ejecuta en el Pacífico, con el objetivo de contrarrestar el contrabando, el narcotráfico y otras actividades ilegales que se presentan en la zona. La institución aseguró que este tipo de acciones fortalecen la presencia del Estado en territorios vulnerables y permiten proteger los recursos estratégicos del país.
El contrabando de combustible es una problemática recurrente en el litoral nariñense, donde la falta de oportunidades económicas ha generado condiciones propicias para que parte de la población se involucre en actividades al margen de la ley. La incautación de este cargamento, valorado en más de 22 millones de pesos, representa un golpe importante contra estas redes ilegales.
La Armada de Colombia, en su comunicado oficial, señaló que continuará trabajando de forma coordinada con otras entidades del Estado para garantizar la seguridad marítima y combatir delitos que afectan la economía nacional. Además, hizo un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa en las zonas costeras, como parte del esfuerzo conjunto para salvaguardar la estabilidad y el desarrollo regional.