Las autoridades de salud de la capital colombiana informaron este martes el fin de la alerta hospitalaria pediátrica, vigente desde hace más de siete semanas, debido a la disminución en la ocupación de camas para niños y niñas. Además, la alerta para atención de adultos fue desescalada de amarilla a verde, aunque se mantiene una ocupación cercana al 92 % en las unidades de cuidados intensivos para adultos.
El alcalde Carlos Fernando Galán y el secretario de Salud, Gerson Bermont, explicaron que esta decisión responde a la notable mejora en los indicadores hospitalarios. En el caso de pediatría, la ocupación de camas generales e intensivas bajó a niveles inferiores al 85 %, permitiendo recuperar la capacidad operativa del sistema de salud en ese frente.
Sin embargo, Bermont subrayó que la red hospitalaria aún enfrenta una alta presión por parte de pacientes adultos, en su mayoría remitidos desde otras regiones, muchos sin diagnóstico ni tratamiento adecuado, lo que ha incrementado la carga sobre los hospitales de la ciudad.
Una de las estrategias clave para mitigar la saturación ha sido la hospitalización domiciliaria, que actualmente beneficia a más de 1 600 pacientes, permitiendo liberar camas y mantener la atención oportuna sin comprometer la calidad del servicio.
Aunque el levantamiento de la alerta representa una mejoría, el Distrito mantendrá la vigilancia epidemiológica y sanitaria ante cualquier eventualidad que pudiera provocar un nuevo pico de demanda hospitalaria.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a continuar con las medidas preventivas y a hacer uso responsable de los servicios de urgencias, recordando que la prevención y la atención temprana siguen siendo fundamentales para evitar nuevas saturaciones del sistema.