Una grave situación sanitaria ha generado alarma en Barranquilla, luego de que se conociera el colapso del cuarto frío en la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Según denunció el Sindicato Nacional de Empleados de la entidad, el espacio diseñado para almacenar entre 16 y 20 cuerpos actualmente contiene cerca de 80, lo que ha desatado una emergencia de salubridad.
En una comunicación dirigida a la Secretaría de Salud Distrital el pasado 22 de julio, el sindicato alertó que “el cuarto frío, diseñado para albergar entre 16 y 20 cuerpos, actualmente contiene aproximadamente 80 cadáveres”. Esta sobreocupación ha generado serias consecuencias tanto para los trabajadores como para los vecinos del sector.
El documento, firmado por el presidente del sindicato, Javier Oviedo Gutiérrez, señala que esta situación ha causado la “emisión de malos olores en la sede y en sus alrededores”, además de una preocupante “proliferación de insectos, especialmente moscas”.
El sindicato también advirtió que el sistema de refrigeración no está preparado para manejar dicha carga, lo que ha derivado en un “acelerado proceso de descomposición de los cadáveres debido a la saturación del sistema de refrigeración, que no está diseñado para dicha carga”.
Según el reporte, los funcionarios deben ingresar al cuarto frío diariamente para ubicar y entregar cuerpos, enfrentando condiciones altamente insalubres. Esto, aseguran, representa un riesgo directo tanto para su salud física como mental, dada la exposición continua a olores fuertes y a un ambiente contaminado.
“Deben ingresar al cuarto frío para realizar la búsqueda del cuerpo y su entrega”, señala el documento.
El sindicato recordó que, en concordancia con la Ley 9 de 1979 y otras normas sanitarias vigentes, las instalaciones forenses están sujetas a inspección, vigilancia y control por parte de las autoridades de salud. Por ello, solicitaron de forma urgente una “intervención inmediata a través de una visita técnica” que permita constatar la situación y “tomar las medidas necesarias para eliminar o minimizar impactos negativos para la salud humana y el bienestar de los trabajadores y de la comunidad circundante”.
Además, pidieron un informe detallado sobre las actuaciones que ha llevado a cabo la Secretaría de Salud frente a denuncias anteriores, que —según el sindicato— no han recibido respuesta efectiva hasta el momento.