Las disidencias de las FARC están devastando la selva de uno de los ecosistemas más cruciales del mundo, el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Este grupo ha talado árboles centenarios para construir una carretera destinada al transporte de coca, coltán y oro.
Las autoridades han identificado esta vía como "la autopista de las disidencias de las FARC", que se extiende por más de 100 kilómetros, atravesando el parque situado en el suroriente del Guaviare, considerado una de las reservas ambientales más significativas a nivel global. Aunque la construcción de la carretera comenzó en 1958, esta quedó abandonada hasta que las disidencias de Iván Mordisco la ocuparon para llevar a cabo actividades de narcotráfico y minería ilegal.
Imágenes aéreas revelan que más de 1.400 hectáreas de selva han sido destruidas. A este daño ecológico se suma la presencia de cultivos de coca y laboratorios ilegales dentro de la reserva, donde se procesa el narcótico y se explota oro y coltán.
La Fiscalía y el Ejército han logrado desmantelar dos laboratorios de producción de droga y han destruido cinco puentes para tratar de inutilizar la carretera que conecta Guaviare, Orinoquía y Meta. En estos laboratorios se producían más de 600 kilos de cocaína al mes, que eran trasladados por esta vía hacia territorio venezolano. Las autoridades estiman que las ganancias por cada kilo transportado pueden alcanzar los cuatro millones de pesos, mientras que el kilo de oro puede superar los 270 millones de pesos.
Según las autoridades, si no se toman medidas rápidas, este pulmón ecológico podría estar en grave peligro.