El Ejército Nacional de Colombia ubicó y destruyó el 2 de julio un laboratorio clandestino dedicado al procesamiento de cocaína en la vereda Los Bagres, municipio de San Martín, Cesar, en una operación conjunta con la Dirección de Antinarcóticos de la Policía. Las autoridades decomisaron 526 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 12 galones de insumos líquidos, 110 kg de insumos sólidos y maquinaria especializada como hornos microondas, tanques de secado y cámaras de secado, además de contenedores de almacenamiento y equipo técnico asociado.
El centro de producción pertenecía a la estructura Édgar Madrid Benjumea del Clan del Golfo y se estima que tenía capacidad para generar hasta dos toneladas de cocaína al mes, convirtiéndose en una fuente de ingresos por al menos 1,800 millones de pesos. Parte de esa droga estaba destinada tanto al mercado nacional como a organizaciones criminales en el extranjero, con posibles vínculos al cártel de Sinaloa en México .
Tropas del Batallón de Infantería N.° 14 “Capitán Antonio Ricaurte” lideraron el operativo, que forma parte del Plan de Campaña Ayacucho, enfocado en debilitar económicamente a las organizaciones narcotraficantes mientras se protege la biodiversidad de la región. El Ejército informó que el desmantelamiento representa un golpe estratégico para interrumpir las finanzas del Cartel y minimizar el impacto ecológico del laboratorio, cuya operación tenía efectos nocivos sobre flora y fauna locales .
Aunque no se reportaron capturas durante el operativo, la acción implica un duro revés para el Clan del Golfo, considerado la organización criminal más poderosa de Colombia, con cerca de dos toneladas de cocaína mensuales procesadas en este solo laboratorio. La Fuerza Pública enfatizó que el material incautado fue dejado a disposición de las autoridades competentes para su análisis, evidenciando la prioridad de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico y su compromiso con la seguridad nacional.