Hoy, 19 de junio, se reveló que exjefes de la extinta guerrilla de las FARC admitieron su responsabilidad en los atentados con explosivos dirigidos al expresidente Álvaro Uribe Vélez y al exvicepresidente Germán Vargas Lleras, ocurridos entre 2002 y 2005.
El reconocimiento fue formalizado en cartas dirigidas al entonces presidente Juan Manuel Santos, firmadas por Rodrigo Londoño (“Timochenko”), líder de la desmovilizada guerrilla, quien admitió que sus hombres planearon y ejecutaron los ataques.
Respecto al atentado contra Vargas Lleras, que incluyó un libro bomba enviado a su despacho en 2002 (que le ocasionó la pérdida de varios dedos) y un carro bomba en 2005, Londoño aseguró que pedirán perdón con humildad ante la JEP, como parte del cumplimiento de los acuerdos de paz.
En alusión al atentado contra Uribe Vélez, se refiere a bombardeos y explosiones atribuidas a la "Columna Móvil Teófilo Forero" bajo órdenes de la cúpula de las FARC, en hechos ocurridos durante el conflicto armado.
El reconocimiento ha generado reacciones encontradas. Mientras Vargas Lleras expresó que acepta el perdón, condicionando su reconciliación a la presentación de toda la verdad, sectores políticos como el uribismo mantienen reservas sobre la credibilidad de la confesión.
La JEP facilitará las versiones oficiales en audiencia pública, y el caso será parte del macrocaso sobre crímenes del conflicto, en el que podría evaluarse la procedencia de penas alternativas o eventuales condenas para los responsables.