La empresa Frisby España respondió este lunes a las acusaciones sobre un posible conflicto de interés debido a la participación de familiares en su estructura accionarial. En entrevista, el portavoz afirmó que “la opinión pública colombiana no debería interesarse” por el asunto, aunque confirmó que su madre es accionista mayoritaria.
El representante explicó que la presencia de familiares en compañía extranjera es un tema privado y que no influye en la operación pública de la marca en Colombia, aunque reconoció que podría haber percepción pública adversa.
Agregó que se evaluará la presentación de documentos que certifiquen independencia operativa y garantías legales, para transparentar la gobernanza corporativa. Frisby aseguró que se encuentra dispuesta a someterse a revisión regulatoria si así lo requiere el Gobierno.
La polémica surgió en medio de múltiples procesos de fiscalización por parte del Estado sobre empresas con presencia transnacional, lo que ha elevado el escrutinio sobre posibles conflictos de interés.
La compañía advirtió que responderá con “rigor profesional” cualquier requerimiento fiscal o administrativo, y cometió a “abrir canales de transparencia institucional” para recuperar la confianza de consumidores.
Mientras tanto, analistas en redes y expertos en ética empresarial señalan que el manejo de situación marcará un punto de referencia para futuros casos de empresas familiares operando en mercados latinoamericanos.