El gobierno de Gustavo Petro reportó avances significativos en la lucha contra la inseguridad alimentaria en Colombia durante 2023, logrando una reducción del 24,4% en la inseguridad extrema y del 14,7% en la moderada. Estas cifras representan a más de 2,5 millones de colombianos que superaron estas condiciones críticas, según datos respaldados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
En ciudades clave, los resultados fueron notables: en Bogotá, 395.504 personas dejaron atrás la inseguridad alimentaria, mientras que en Medellín fueron 285.582, en Cartagena 94.913 y en Cali 44.548. La atención también se ha enfocado en zonas con alta vulnerabilidad, como La Guajira, donde el 59% de la población aún enfrenta inseguridad alimentaria severa.
El presidente Petro celebró estos avances, señalando que son un paso importante hacia la reducción de las brechas sociales en el país. Sin embargo, organismos internacionales y el propio gobierno han advertido que los desafíos persisten, especialmente en regiones rurales y sectores afectados por el cambio climático y la inflación de alimentos. Más de 11 millones de personas en el país aún enfrentan inseguridad alimentaria moderada, lo que evidencia la necesidad de intervenciones sostenibles y de largo plazo.
El PMA destacó la importancia de políticas integrales que fortalezcan la seguridad alimentaria, señalando que los factores estructurales, como los ingresos precarios y los efectos de fenómenos climáticos extremos, requieren soluciones específicas para evitar recaídas en las zonas más afectadas.