El excongresista Gustavo Bolívar, uno de los principales aliados políticos del presidente Gustavo Petro, lanzó una fuerte alerta sobre el futuro judicial del mandatario una vez finalice su periodo en la Casa de Nariño. Según Bolívar, los recientes enfrentamientos entre Petro y la justicia podrían derivar en procesos penales que incluso podrían llevarlo a prisión al perder su fuero presidencial.
La advertencia surge tras varios episodios en los que el jefe de Estado ha cuestionado abiertamente decisiones judiciales y ha acusado a órganos de control como la Fiscalía, la Procuraduría y el Consejo Nacional Electoral (CNE) de emprender una campaña de persecución política en su contra. Petro ha hablado de “golpes blandos” y ha insinuado que existe una alianza entre el poder judicial y sectores tradicionales para entorpecer su gobierno. Estas declaraciones han encendido las alarmas dentro y fuera del escenario político.
Bolívar argumenta que este tipo de pronunciamientos pueden tener consecuencias jurídicas serias. Una vez el presidente concluya su mandato, perderá el fuero que actualmente lo protege, y sus palabras y acciones podrían ser objeto de investigaciones judiciales por presuntos delitos como prevaricato, calumnia o injuria. “Van a intentar meterlo preso”, dijo Bolívar en sus redes sociales, señalando que el verdadero objetivo de las élites es neutralizar el proyecto político del Pacto Histórico a través del uso instrumental de la justicia.
El contexto que enmarca estas declaraciones es especialmente tenso. En semanas recientes, el Consejo de Estado anuló la elección de varios congresistas del Pacto Histórico, lo que generó duras reacciones por parte del presidente. Petro no solo cuestionó la decisión, sino que sugirió que se estaban desconociendo los resultados de las urnas por motivos políticos. La respuesta del alto tribunal no se hizo esperar: en un comunicado sin precedentes, magistrados del Consejo de Estado defendieron su independencia y rechazaron cualquier intento de deslegitimar sus decisiones.
Además, el Consejo Nacional Electoral avanza en una investigación contra la campaña presidencial de Petro por supuestas irregularidades en la financiación, lo que ha llevado al presidente a denunciar públicamente un intento de “golpe blando” desde los entes de control. En ese clima, las advertencias de Bolívar parecen un intento por anticiparse a lo que él describe como una ofensiva judicial en construcción.
La posibilidad de que un expresidente sea investigado o procesado no es ajena al país. Sin embargo, el caso de Petro podría representar una nueva etapa de tensión institucional si las actuales diferencias entre el Ejecutivo y el Poder Judicial se agudizan. La advertencia de Gustavo Bolívar, más que una predicción, parece un llamado a la base petrista a estar alerta frente a un eventual escenario de judicialización de su líder, una vez abandone el poder.
En un país donde el uso de la justicia como herramienta política ha sido denunciado desde distintos sectores, las palabras de Bolívar plantean un debate de fondo: ¿hasta qué punto un presidente puede criticar a los jueces sin comprometer su responsabilidad penal? ¿Y qué consecuencias políticas tendría un eventual proceso judicial contra Gustavo Petro al concluir su gobierno?
Por ahora, la tensión sigue escalando. Y la advertencia de Bolívar, lejos de apaciguar el ambiente, podría ser la antesala de un capítulo aún más agudo en la relación entre el Ejecutivo y la justicia colombiana.