La ministra de Seguridad Nacional de Argentina, Patricia Bullrich, reveló el nombre de Husein Ahmad Karaki como el supuesto líder operativo de Hezbolá en Latinoamérica durante la década de los 90, y quien habría sido clave en la coordinación de atentados en Buenos Aires. Karaki, de origen libanés, es señalado de haber entrado a Argentina con documentación colombiana y bajo una identidad falsa, lo que complicó su localización durante años. "Ya no es un fantasma", señaló Bullrich, resaltando la importancia de su identificación.
Bullrich también subrayó que Karaki era el principal vínculo del entonces líder de Hezbolá, Hasán Nasralá, y lo responsabilizó de la adquisición del vehículo utilizado en el atentado de marzo de 1992 frente a la Embajada de Israel en Buenos Aires, que dejó un saldo trágico de 22 muertos y más de 240 heridos. Según Bullrich, el sospechoso habría salido del país poco antes de este ataque, aunque los investigadores también lo consideran implicado en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, donde murieron 85 personas.
Las autoridades argentinas continúan investigando la presunta conexión de Karaki con ambos atentados, uno de los episodios más oscuros en la historia reciente del país.