La Procuraduría General de la Nación formuló cargos disciplinarios contra Jesús Enrique Rebolledo Gil, exgerente del Hospital de Sitionuevo, Magdalena, por su presunta responsabilidad en un contrato que habría generado detrimento patrimonial. El exfuncionario está señalado de autorizar pagos sin que existiera ejecución comprobada del servicio contratado.
Según el Ministerio Público, Rebolledo Gil habría aprobado el desembolso de recursos en un contrato suscrito entre la Empresa Social del Estado (ESE) y un particular. El acuerdo tenía como finalidad la capacitación del personal asistencial en urgencias y consulta externa. No obstante, la investigación apunta a que dicha actividad no se llevó a cabo.
El contrato en cuestión se celebró durante la gestión de Rebolledo Gil como ordenador del gasto y supervisor del proceso contractual. La Procuraduría indicó que esto pudo configurar una omisión de control y vigilancia, afectando los principios de responsabilidad en la gestión pública.
En su pronunciamiento, la entidad calificó provisionalmente la falta como gravísima a título de dolo. En ese sentido, indicó que el daño patrimonial al Estado implica “la lesión del patrimonio público, representada en el (…) perjuicio, detrimento, pérdida, uso indebido o deterioro de los bienes o recursos públicos, o a los intereses patrimoniales del Estado, producida por una gestión fiscal antieconómica, ineficaz (…) e inoportuna (…)”.