Con el cierre de la fase probatoria en el juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, acusado de fraude procesal y soborno a testigos, se da paso a una nueva etapa en uno de los procesos judiciales más significativos de la política colombiana reciente. Tras 57 audiencias celebradas desde el 6 de febrero de 2024, y con la intervención de 92 testigos, el caso avanza hacia la fase de alegatos finales.
Iván Cepeda, senador y víctima acreditada en el proceso, ofreció su evaluación de lo ocurrido durante las audiencias, en declaraciones al diario El Espectador. En su balance, destacó el momento en el que el expresidente Uribe fue sometido a contrainterrogatorio: “En el contrainterrogatorio el expresidente Uribe quedó al desnudo”, aseguró, al referirse a lo que calificó como una exposición de contradicciones, omisiones y vínculos no desvirtuados por parte del exmandatario.
Cepeda afirmó que, a pesar de su intervención en el juicio, Uribe no logró desvirtuar las acusaciones de soborno, soborno en actuación penal y fraude procesal. Según su declaración, el expresidente “no pudo negar su conocimiento de la existencia del paramilitarismo y su actividad en San Roque, y en la propia Hacienda Guacharacas”.
También cuestionó los vínculos de Uribe con figuras clave del proceso como Luis Alberto Villegas Uribe y Diego Cadena, este último también procesado por su presunta participación en la manipulación de testigos. Cepeda criticó duramente la estrategia de la defensa, a la que describió como una “caótica presentación de testigos en su gran mayoría insustanciales”, lo que, según él, evidenció una falta de solidez en la argumentación.
La defensa del expresidente renunció a 20 testigos previamente admitidos, y cuatro más se abstuvieron de declarar. Cepeda considera que estas bajas debilitaron significativamente las líneas argumentativas de los abogados Jaime Granados y Jaime Lombana.
Otro punto mencionado fue la ausencia de figuras clave como el exparamilitar Juan Guillermo Villegas, señalado por su supuesto rol en el Bloque Metro y su presunta participación en la red de manipulación de testigos. Para Cepeda, esta omisión limita el alcance de la defensa. “Es poderosamente llamativo que no se interrogó a Juan Guillermo Monsalve, a Deyanira Gómez ni a Pablo Hernán Sierra”, declaró, cuestionando por qué no se citó a estos testigos si existían dudas sobre sus testimonios.
El senador también resaltó que algunos de los testigos convocados por la defensa enfrentan procesos por falso testimonio o fraude procesal. Mencionó al excongresista Álvaro Hernán Prada, al abogado Diego Cadena y a Eurídice Cortés como parte de este grupo: “Son personas que la Corte Suprema de Justicia investigó en su momento, que escuchó atentamente y que comprobó y corroboró que estaban diciendo mentiras”, afirmó.
En relación con las grabaciones presentadas como prueba, Cepeda aclaró que los peritajes determinaron alteraciones menores en una de las copias, mientras que la otra se mantiene intacta, rechazando así las dudas planteadas por la defensa sobre su autenticidad.
Finalmente, Cepeda aseguró que la defensa del expresidente intentó instalar la idea de un complot en su contra, involucrando a él mismo, al exfiscal Eduardo Montealegre y a varios testigos del caso. Según el senador, esa estrategia no logró sostenerse: “Todo el esfuerzo probatorio que hizo la defensa fue intentar mostrar que yo, o el doctor Montealegre, o el testigo Monsalve, o Deyanira Gómez, estábamos creando un complot para encausar a Uribe. Nada de eso tuvo ningún efecto porque se cayó a pedazos”, concluyó.
Con la etapa de pruebas cerrada, el proceso entra ahora en la fase de conclusiones, en la que el juzgado evaluará los argumentos finales de cada una de las partes antes de emitir su decisión.