Gustavo Petro anunció que la celebración del 7 de agosto se llevará a cabo en Leticia, tras denunciar una supuesta apropiación territorial por parte de Perú. El mandatario indicó que la decisión responde a una “violación del Protocolo de Río de Janeiro”, acuerdo que estableció los límites fronterizos entre ambos países en la región del río Amazonas.
A través de su cuenta en X, el presidente explicó que el Tratado de Río de Janeiro define la frontera como “la línea más profunda del río Amazonas” y que cualquier disputa debía resolverse bilateralmente. Según Petro, el gobierno peruano habría ocupado islas ubicadas al norte de esa línea, declarando allí la capital de un nuevo municipio.
También afirmó que la medida podría poner en riesgo la condición de Leticia como puerto amazónico, al advertir que una “acción unilateral y violatoria del tratado” afectaría su actividad económica. De confirmarse esta afectación, la ciudad perdería relevancia como centro comercial en la región.
El mandatario sostuvo que se recurrirá a vías diplomáticas para preservar la soberanía nacional, sin precisar plazos ni acciones inmediatas. Hasta el momento, las autoridades peruanas no han emitido una respuesta oficial sobre el señalamiento.