El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, aseguró que no tiene intención de renunciar a su cargo, a menos que el presidente Gustavo Petro así lo decida. Jaramillo enfatizó su compromiso con el proyecto político del presidente, declarando: "Renuncio solo ante el presidente (...) soy un leal servidor de esta causa, me declaro petrista a pura sangre".
Estas declaraciones surgen en medio de crecientes solicitudes de renuncia por parte de diversos sectores políticos y sociales. Críticas recientes señalan la actitud del ministro durante debates de control político, calificándola de "desobligante" hacia senadoras de la Comisión Séptima del Senado. La senadora Norma Hurtado sugirió que Jaramillo debería considerar su renuncia, argumentando que su enfoque parece más orientado a la política que a la gestión técnica del ministerio.
Además, el senador Honorio Henríquez solicitó la renuncia del ministro tras la divulgación de audios polémicos que, según él, comprometen la integridad de la gestión de Jaramillo al frente de la cartera de Salud.
A pesar de estas presiones, Jaramillo mantiene su posición, subrayando su dedicación al proyecto político liderado por el presidente Petro, con quien ha trabajado durante más de tres décadas. El ministro ha sido una figura clave en la promoción de las reformas en el sector salud propuestas por el actual gobierno, enfrentando tanto apoyo como oposición en el ámbito político y social.
La continuidad de Jaramillo en el Ministerio de Salud dependerá, según sus propias palabras, de la confianza que el presidente Petro mantenga en su gestión y en su capacidad para llevar adelante las políticas de salud pública en Colombia.