Durante su campaña electoral, el presidente Gustavo Petro aseguró que evitaría asignar cargos diplomáticos a personajes políticos o allegados a la clase política tradicional, comprometiéndose a profesionalizar el cuerpo diplomático.
Petro declaró en 2022 que su intención era formar un equipo más competente en embajadas y consulados, con diplomáticos de carrera y expertos en relaciones internacionales, en lugar de privilegiar amistades o familiares de políticos.
Sin embargo, el pasado 17 de octubre, la Cancillería designó en embajadas importantes a dos figuras cercanas al mandatario, quienes compartieron militancia con él en el grupo guerrillero M-19, lo que ha generado críticas sobre el cumplimiento de sus promesas.