Una serie de 16 atentados coordinados atribuidos a disidencias de las FARC, bajo la dirección de Iván Mordisco, estremeció hoy municipios del Cauca y Valle del Cauca, causando la muerte de al menos cuatro personas, entre ellas dos policías, informó la Gobernación del Cauca.
El hecho coincidió con la conmemoración del tercer aniversario del asesinato del líder social Leider Johany Noscué (“Alias Mayimbú”), lo que sugiere un componente simbólico en los ataques contra la Fuerza Pública.
Entre los fallecidos se encuentra el patrullero Jair Gonzalo Gurrute, abatido en Caloto, y otro elemento policial que perdió la vida en el peaje de Villa Rica. Además, dos civiles resultaron muertos durante explosiones en los alrededores de estaciones de policía en Cali.
Los municipios de Buenos Aires, Timbiquí, Corinto y Patía también fueron atacados. El gobierno local reportó que no hubo víctimas en estas zonas, aunque se registraron daños estructurales modestos.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó lo ocurrido como una reacción de estos grupos a recientes operativos militares en zonas clave como el cañón del Micay y la cordillera de Nariño.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, exigió «reforzar los apoyos» a la Policía y las Fuerzas Armadas para garantizar el orden y proteger a la población civil en medio del rechazo frontal a esta oleada terrorista.