La personería de Bogotá realizó una visita de inspección a la planta de potabilización Wiesner ayer por la mañana para verificar el avance de las obras de ampliación, que han enfrentado numerosos contratiempos desde que fueron abandonadas por el primer contratista en 2017. El personero Andrés Castro, junto a su equipo, recorrió las instalaciones y obtuvo información detallada sobre las diferentes etapas del proyecto.
Durante la visita, el personero destacó la importancia de esta obra para garantizar el suministro de agua en la ciudad, especialmente ante los retos derivados de la creciente demanda y la escasez del recurso en algunas zonas. Además, la personería ha estado revisando otros proyectos similares, incluyendo plantas de tratamiento, para evaluar el estado del servicio de agua potable en Bogotá.
Uno de los puntos más preocupantes abordados durante la visita fue el impacto económico de las conexiones ilegales de agua en la capital. Según cifras reveladas por el ente de control, estas conexiones clandestinas generan un costo significativo para el sistema de acueducto, afectando no solo las finanzas de la empresa, sino también la disponibilidad del recurso para los ciudadanos.
La obra de ampliación de la planta Wiesner, un proyecto clave para mejorar la capacidad de potabilización de agua en Bogotá, ha sido objeto de múltiples retrasos y dificultades. Sin embargo, las autoridades locales esperan que las recientes supervisiones ayuden a agilizar el proceso y garanticen que la ciudad cuente con el suministro necesario para enfrentar futuras demandas.
El personero Andrés Castro enfatizó la importancia de culminar estos trabajos con prontitud para evitar que la ciudad enfrente problemas mayores de abastecimiento, especialmente en un contexto de cambio climático y crecimiento urbano.