Colombia presentó un proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) por 557 billones de pesos, el cual fue radicado el 30 de julio ante la Cámara de Representantes. Este documento, según el Ministerio de Hacienda, propone una estrategia orientada al equilibrio macroeconómico y la consolidación fiscal.
El presidente Gustavo Petro destacó que con la reducción de ayudas externas, "lo que hay que hacer, como país digno, es aumentar la base de tributación de los sectores más ricos". Añadió que los sectores con mayor capital han incrementado su riqueza y deben contribuir a reducir el déficit fiscal.
El ministro Germán Ávila Plazas indicó que el presupuesto busca una “gestión fiscal compatible con la estabilidad macroeconómica”. El PGN representa un 28,9% del Producto Interno Bruto (PIB), mismo nivel que en 2025. Se proyecta una reducción en el servicio de la deuda pública por 10,2 billones de pesos, derivada de menores pagos de intereses mediante operaciones en los mercados financieros.
La inversión pública programada alcanza los 88,8 billones, mientras que los gastos de funcionamiento mantienen restricciones. Entre los supuestos macroeconómicos, se contempla una inflación del 3,2%, una devaluación del 3,4% y un precio promedio del dólar en 4.408 pesos.
El Gobierno sostiene que estas proyecciones contradicen los vaticinios de sectores opositores, que anticipaban una inflación elevada y una tasa de cambio por encima de siete mil pesos.
En el marco del balance de tres años del Gobierno, se resaltó la expansión del crédito a la economía popular como uno de los pilares del modelo económico. El Banco Agrario desembolsó 33 billones de pesos, un incremento del 68% respecto al periodo anterior. Adicionalmente, se adicionaron 15 billones al crédito urbano y se reportó un crecimiento del 263% en el crédito popular asociativo.
Finalmente, se canalizaron 15 billones de pesos hacia actividades productivas populares del sector industrial, en línea con la meta de fortalecer a las micro y pequeñas empresas.