Rander Peña, vicepresidente de Asuntos Internacionales del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ha señalado que la política exterior de Colombia parece estar influenciada por Estados Unidos, en lugar de ser autónoma desde Bogotá. En un artículo publicado en su canal de Telegram, Peña afirmó que las decisiones internacionales del país están siendo guiadas por el expresidente Juan Manuel Santos, "desde las sombras", y ejecutadas por el actual canciller, Gilberto Murillo.
Peña cuestionó la lealtad de Murillo, sugiriendo que su fidelidad no está con Colombia, sino con Estados Unidos. Según él, Murillo tiene una relación cercana con Washington, donde posee propiedades y mantiene vínculos laborales con el poder estadounidense. Además, señaló que Murillo responde rápidamente a las "recomendaciones" de Santos y de Estados Unidos.
El dirigente venezolano también sugirió que el canciller colombiano tiene un “empleador directo”: el Departamento de Estado de EE. UU., el cual, según Peña, ha influido en su nombramiento. "Murillo asume que, siendo obediente a los intereses imperiales, ganará la nominación a la presidencia de Colombia", aseguró Peña, refiriéndose a la posibilidad de que Murillo aspire al cargo con el apoyo del "santismo", el grupo político cercano a Santos.
Peña también criticó las discrepancias entre las declaraciones de Petro y Murillo sobre Venezuela, afirmando que mientras el presidente colombiano busca la paz y el respeto hacia Venezuela, Murillo adopta una postura injerencista que, según él, fomenta la confrontación y los intereses de potencias extranjeras. En este sentido, Peña instó a evitar que funcionarios con supuestas lealtades externas obstaculicen los intereses y deseos de los pueblos latinoamericanos.
Finalmente, Peña condenó lo que considera una traición a los pueblos latinoamericanos, refiriéndose a Murillo como un funcionario "limitado" que no representa adecuadamente los intereses de Colombia ni de la región.