La noche del 12 de diciembre de 2024, el Congreso de Colombia rechazó nuevamente la reforma tributaria propuesta por el gobierno del presidente Gustavo Petro. Esta decisión representa un duro golpe a una de las iniciativas clave del mandatario, quien buscaba recaudar cerca de 12 billones de pesos para financiar programas sociales y reducir las desigualdades.
El presidente Petro, a través de su cuenta en X (antes Twitter), expresó su descontento: “El hundimiento de la ley de financiamiento es un golpe al pueblo colombiano”. Este proyecto ya había enfrentado fuertes resistencias, tanto de sectores políticos como económicos, que cuestionaban su impacto en la inversión privada y el empleo.
Gustavo Bolívar, director del Departamento de Prosperidad Social y aliado de Petro, señaló que el Congreso priorizó intereses corporativos sobre el bienestar social. “Mientras a Duque se le aprobaron beneficios fiscales para los más ricos, a Petro se le niega una reforma orientada a los más vulnerables”, declaró.
Por otro lado, detractores como el concejal Daniel Briceño argumentaron que el gobierno debería enfocar sus esfuerzos en reducir gastos innecesarios. “Se derrochan 14 billones de pesos en burocracia y contratos superfluos. Ahí está la solución”, sostuvo.
Desde el gabinete ministerial también se expresaron preocupaciones. El ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, advirtió sobre las consecuencias para los usuarios de energía, especialmente en la región Caribe, mientras que el ministro de Defensa, Iván Velásquez, alertó sobre los recortes que afectarán la operatividad de las fuerzas armadas. Asimismo, Alexander López, director del Departamento Nacional de Planeación, señaló que los subsidios a servicios públicos y vivienda en sectores vulnerables podrían verse comprometidos por la decisión legislativa.
Efraín Cepeda, presidente del Senado, defendió el rechazo al proyecto argumentando incertidumbres sobre el impacto económico y señalando que el Congreso cuenta con los votos necesarios para bloquear medidas que, según su visión, carecen de claridad en su ejecución y propósito.