Una crisis sanitaria y ambiental se desató en Natagaima, Tolima, entre el 12 de noviembre de 2024 y el 14 de febrero de 2025, tras la interrupción del servicio de disposición final de residuos. La Procuraduría General de la Nación atribuyó la emergencia a una presunta omisión por parte de la alcaldesa Astrid Pava Yara, quien no habría gestionado acciones para contener la situación.
Durante dicho periodo, el relleno sanitario regional Pacandé quedó bloqueado por el comité ciudadano “Natagaima No Quiere Basuras de Otros Municipios”. Esta acción impidió a la empresa ESPUNAT prestar con normalidad el servicio de recolección, lo cual provocó acumulación de residuos en espacios públicos y fuentes hídricas, como el río Magdalena.
Indicó la Procuraduría que, pese a los constantes llamados de entidades y ciudadanos, la mandataria no activó mecanismos legales ni solicitó apoyo de la Fuerza Pública para garantizar el servicio. A juicio del órgano de control, esta inacción habría puesto en riesgo la salud pública, el medio ambiente y los recursos naturales del municipio.
La Provincial de Instrucción de Chaparral calificó la conducta como una presunta falta gravísima cometida con culpa gravísima. Asimismo, compulsó copias para investigar la posible responsabilidad de la empresa ESPUNAT y del comité ciudadano que promovió el bloqueo, por su rol en la afectación del servicio público esencial.