La salida de Ricardo Bonilla como ministro de Hacienda estuvo directamente relacionada con su posible participación en un esquema de corrupción que involucra contratos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La situación se agravó tras la revelación de audios de su exasesora, María Alejandra Benavides, publicados por Noticias Caracol, que lo vinculan al caso.
En 2024, los exfuncionarios Olmedo López y Sneyder Pinilla, detenidos por este caso, mencionaron a Bonilla en declaraciones entregadas a las autoridades. López, quien colaboró con la Fiscalía, afirmó: "Es una cadena que va desde lo más alto, desde la orden de un ministro, hasta pasar por las manos del alcalde e, inclusive, hasta el nombre del contratista que iba a ejecutar la obra".
Según López, Bonilla diseñó un plan que consistía en comprar votos de congresistas mediante contratos de la UNGRD. "Fue un ministro su enlace con el Congreso de la República. Una congresista plasmando en un documento los nombres de sus colegas que se beneficiarían con contratos cercanos a los 92.000 millones de pesos. Cifra que ya me había compartido el ministro", explicó.
El plan habría comenzado con la expedición de una resolución en diciembre de 2023, mediante la cual el Ministerio de Hacienda transfirió 700.000 millones de pesos a la UNGRD. De esa suma, 92.000 millones habrían sido utilizados para adjudicar contratos destinados a congresistas. Sneyder Pinilla, exsubdirector de la entidad, corroboró esta versión aportando mensajes y otras pruebas de comunicación.
Pinilla relató una videollamada que sostuvo el 15 de diciembre de 2023, donde participaron Olmedo López, Bonilla y Benavides. Según Pinilla, esta última fue asignada como enlace directo con los contratistas seleccionados por los congresistas para gestionar contratos millonarios.
Benavides, quien ahora colabora con las autoridades, es una figura central en este escándalo. En sus declaraciones, no solo confirmó las versiones de López y Pinilla, sino que entregó nuevos detalles que agravan la situación de Bonilla. "Él me usó, él usó el hecho de ser el ministro de Hacienda, que a él no le importaba el costo que tenía que pagar. Eso lo necesitaban allá adentro", afirmó Benavides.
En un interrogatorio con la Fiscalía, Benavides reafirmó que su exjefe estaba al tanto de todas las gestiones:
—¿El ministro sabía que Sneyder, o más bien, que los congresistas le estaban enviando a usted el contacto de las personas encargadas de los contratos en las regiones?— le preguntó la fiscal.
—Sí, señora, él lo sabía, respondió.
—¿Por qué lo sabía?
—Fiscal, yo le insisto: todo, absolutamente todo, necesitaba autorización. Todo necesitaba que él supiera. Yo no (inaudible) sola.
Aunque la salida de Bonilla del Ministerio de Hacienda ha sido una consecuencia directa de estos señalamientos, el caso sigue en desarrollo y muchas piezas clave del escándalo aún están por revelarse.