En una reciente entrevista con el diario español El País, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, abordó la situación política en Venezuela, reiterando que las elecciones presidenciales de julio de 2024 en el país vecino no fueron libres. Aunque inicialmente expresó que no debe intervenir en los asuntos internos de Venezuela, Petro destacó la importancia del diálogo entre las fuerzas políticas venezolanas para encontrar una solución al conflicto, sin la intervención de actores externos como Colombia, Europa o Estados Unidos.
El mandatario colombiano subrayó que “debe haber nuevas elecciones, porque las que hubo no fueron libres”. Agregó que tanto el fraude como el bloqueo afectan la libertad de las elecciones, ya que ninguno de estos factores permite un proceso electoral genuinamente libre. En su opinión, las diferentes fuerzas políticas de Venezuela deben llegar a un acuerdo, y enfatizó la necesidad de nuevas voces y perspectivas para mirar el futuro del país, alejándose de un pasado que considera ya superado.
Petro también cuestionó las sanciones y el bloqueo impuestos por Estados Unidos a Venezuela, aunque, antes de las elecciones, expresó críticas al gobierno de Nicolás Maduro por impedir la inscripción de la candidatura de María Corina Machado y otras figuras opositoras. Tras el proceso electoral y la disputa por los resultados, en los cuales el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Nicolás Maduro como ganador, la oposición alegó que, según más del 85% de las actas, el verdadero ganador había sido Edmundo González Urrutia. En ese contexto, Petro propuso nuevos comicios, aunque esta idea fue rechazada tanto por el chavismo como por la Plataforma Unitaria Democrática.
El presidente colombiano intentó mediar en el conflicto con el apoyo de sus homólogos de Brasil y México, Luiz Inácio Lula Da Silva y Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, su esfuerzo se vio obstaculizado por la falta de respuesta de Miraflores, el cambio de gobierno en México y la crisis interna de Colombia, lo que llevó a Petro a desistir con el paso del tiempo.
Aunque Petro no reconoce la victoria de Maduro debido a la falta de transparencia en el proceso electoral, su gobierno tampoco respalda la proclamación de González Urrutia, postura que comparten otros países de América Latina, Estados Unidos, Canadá y el Parlamento Europeo.
Al ser cuestionado sobre si considera a Nicolás Maduro como su igual, Petro respondió de manera pragmática, reconociendo que el poder en Venezuela está en manos de Maduro y su ejército. “Lo que tengo al otro lado de la frontera es a Maduro y su ejército. Y yo tengo que hablar con esa realidad. Que los venezolanos resuelvan su problema. Indudablemente. Y si somos importantes o valiosos para ayudar en ese esfuerzo, pues estamos disponibles”, expresó Petro.