La final de la Copa BetPlay 2024, disputada el 15 de diciembre en el estadio Pascual Guerrero de Cali entre América de Cali y Atlético Nacional, culminó en un empate 0-0 y estuvo marcada por disturbios violentos protagonizados por hinchas del equipo local. Estos incidentes obligaron a suspender el partido a los 84 minutos, a falta de seis para su conclusión.
Según el informe de la Policía Metropolitana, un grupo de aficionados intentó ingresar al campo de juego, lo que generó enfrentamientos con las autoridades. Como resultado, más de 10 uniformados resultaron heridos, y se registraron saqueos a locales y vehículos cercanos al estadio.
En respuesta a estos hechos, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, calificó los disturbios como "inaceptables" y anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos para quienes brinden información que permita identificar y judicializar a los responsables. Eder enfatizó que "no permitiremos que estos hechos queden impunes" y destacó la necesidad de sanciones ejemplarizantes para las barras involucradas.
Imágenes del estadio Pascual Guerrero tras los disturbios muestran baños destrozados, sillas arrancadas y muros rotos, reflejando la magnitud de los daños causados por los vándalos.